Hoy me han preguntado en la cafetería, qué me había pasado porque no he aparecido
estos dos días para tomarme mi café, me conocen y saben que es como un ritual, disfruto de mi momento de café, bebo a sorbo
lento, degusto envolviéndome en su aroma, me relajo, suspiro, pienso, escribo,
leo, o simplemente me pongo a hablar con la camarera. Siempre le
digo que el amor es como un buen café. Su halo te envuelve, su aroma te
embriaga y siempre te queda después un sabor en la boca instante después de
haberlo probado…Así es el buen amor le replico, el que saboreas tiempo después de
haberlo tomado, el que se vuelve adictivo y no puedes dejar de beber, el que te
mantiene despierta en las noches, cuando lo pruebas te sientes enganchado a él.
Piensas en la necesidad de volver a probar.
Respondiendo a la pregunto que me había hecho nada más entrar, la dije que
estos días no pude salir de la oficina porque tenía bastante trabajo, y ella me
dice, como trabajas tanto?....La digo, porque me gusta y disfruto de lo que hago, si no pusiera pasión por lo que hago me dedicaría a otra cosa…la pasión es el motor
que nos mueve y que nos impulsa a
levantarnos todas las mañana....me pregunta en donde se compra eso, la dije que
eso no se compra, eso se descubre probando atreviéndose a hacer cosas por lo que sientas interés.
Cuando tu mayor
motivación esta en lo que haces y lo disfruta y no en el dinero, está claro que
es tu camino..

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