Cada año llega un momento en que los arboles de hojas caducas se desprenden de sus hojas, es el anuncio que se asoma el otoño, es la estación en las que los arboles entran en un periodo en que duermen tomándose su tiempo para formar hojas nuevas, en poco tiempo volverán a vestir sus ramas desnudas sigilosamente pero a la vista de todos se va preparando para cuando llegue el momento de anunciar la primavera, existen de diferentes especies y diferentes edades destacándose entre ellos, viven en competencia por el espacio y los nutrientes del suelo sobreviviendo los mas fuertes.
La naturaleza nos regala bosque, cobijo y alimento de muchos seres que aunque no los veamos salen por las noches, es un mundo lleno de vida proporcionando a los seres vivos los recursos necesarios para su superveniencia...Cuidémoslo porque son los pulmones de nuestro mundo
POEMA DEL ÁRBOL
Árbol, buen árbol, que tras la borrasca
te erguiste en desnudez y desaliento,
sobre una gran alfombra de hojarasca
que removía indiferente el viento…
te erguiste en desnudez y desaliento,
sobre una gran alfombra de hojarasca
que removía indiferente el viento…
Hoy he visto en tus ramas la primera
hoja verde, mojada de rocío,
como un regalo de la primavera,
buen árbol del estío.
hoja verde, mojada de rocío,
como un regalo de la primavera,
buen árbol del estío.
Y en esa verde punta
que está brotando en ti de no sé dónde,
hay algo que en silencio me pregunta
o silenciosamente me responde.
que está brotando en ti de no sé dónde,
hay algo que en silencio me pregunta
o silenciosamente me responde.
Sí, buen árbol; ya he visto como truecas
el fango en flor, y sé lo que me dices;
ya sé que con tus propias hojas secas
se han nutrido de nuevo tus raíces.
el fango en flor, y sé lo que me dices;
ya sé que con tus propias hojas secas
se han nutrido de nuevo tus raíces.
Y así también un día,
este amor que murió calladamente,
renacerá de mi melancolía
en otro amor, igual y diferente.
este amor que murió calladamente,
renacerá de mi melancolía
en otro amor, igual y diferente.
No; tu augurio risueño,
tu instinto vegetal no se equivoca:
Soñaré en otra almohada el mismo sueño,
y daré el mismo beso en otra boca.
tu instinto vegetal no se equivoca:
Soñaré en otra almohada el mismo sueño,
y daré el mismo beso en otra boca.
Y, en cordial semejanza,
buen árbol, quizá pronto te recuerde,
cuando brote en mi vida una esperanza
que se parezca un poco a tu hoja verde…
buen árbol, quizá pronto te recuerde,
cuando brote en mi vida una esperanza
que se parezca un poco a tu hoja verde…
Antonio Machado

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