No cabe duda que algo sucedió aquel día que nos buscamos
sabiendo que andábamos para encontrarnos y la vida nos llenó de momentos, de
suspiros, de acelerarnos los latidos, de hacernos sudar, también nos trajo
momentos de discusiones y de reconciliaciones.
Pero luego llego el alejamiento y cada uno continuamos nuestros caminos, yo como la loba que se aleja de
su manada en silencio salí buscar descifrar la belleza, a entender y descifrar el lenguaje de la naturaleza, y así deambulando por mis pensamientos me dediqué
buscar la forma de llenar mis días, a disfrutar de las pequeñas cosas, de la
puesta del sol, de reflexionar, en
intentar ayudar a aquellas personas que necesitan, y también a encontrarme con
esa capacidad de estar sola a refugiarme en mis sueños, aunque tampoco me sentía
extraña en mi refugio, siempre he sido solitaria desde pequeña, de esta soledad
aprendí a ser capaz amar y de compartir..
No hay cosa más bonita que saber amar…Me encanta el poema de Vicente Aleixandre no me canso de oirla.. El último amor..
